Centro Ruso de Ciencia y Cultura

 Nuestras exposiciones virtuales

Quiénes somos

Ñêðèíñåéâåðû

Dónde nos encontramos

Ñêðèíñåéâåðû

Calendario de eventos

Ñêðèíñåéâåðû

Biblioteca

Ñêðèíñåéâåðû

Videoclub

Ñêðèíñåéâåðû

Cursos de Idioma Ruso

Ñêðèíñåéâåðû

Exposiciones virtuales

Ñêðèíñåéâåðû

Enseñanza superior en Rusia

Ñêðèíñåéâåðû

Información sobre Rusia

Ñêðèíñåéâåðû

Vínculos

Página principal

Esta página
en ruso

 

300 años de Fundación de San Petersburgo

Los Rusos en el Callao

 

SAN PETERSBURGO

300 AÑOS DE FUNDACIÓN

1703 - 2003

PETERHOF

Peterhof es un relevante monumento del arte y la cultura rusa de los siglos XVIII-XIX. El conjunto de palacios y parques ocupa una superficie de casi 1000 hectáreas y comprende 7 parques y más de 20 palacios y pabellones. En los años de la Gran Guerra Patria (1941-1945) Peterhof quedó en el territorio ocupado por las huestes hitlerianas. Los fascistas saquearon y destruyeron los palacios y parques de Peterhof. Parecía que éstos estaban perdidos para siempre, pero los talentosos restauradores hicieron lo imposible. Se necesitaron décadas, pero lo destruido fue restablecido.

La idea de edificar una residencia suburbana maduró en Pedro I bajo la impresión que le produjo el palacio de Versalles. El nombre de Peterhof (Palacio de Pedro) se menciona por primera vez en 1705. Iniciadas en 1714, las obras fueron concluidas en 1723, celebrándose el 15 de agosto la fastuosa ceremonia de estreno de la residencia. En la creación de los palacios y parques de Peterhof en diferentes períodos participaron los arquitectos P.Eropkin, M.Zemtsov, J.-B.Leblond, J.Braunstein, M.Michetti, F.-B.Rastrelli, A.Voronijin, Y.Velten, V.Stásov; los escultores M.Kozlovski, F.Shubin, I.Prokófiev, F.Gordéev; los jardineros L.Garnichfield y A.Borísov; los fontaneros I.Sualem y F.Strélnikov. Los palacios de Peterhof son ejemplares magníficos de la arquitectura de su época. Los distingue una noble y aristocrática mesura, la pureza del estilo, una majestuosa simplicidad. Actualmente, son museos abiertos al público. Gran interés presentan los interiores restablecidos en su forma inicial, las colecciones de pinturas y de obras de artes aplicadas decorativas.

Centro compositivo del conjunto es el Gran Palacio de Peterhof, que se extiende de este a oeste a 250 metros. Fue construido sobre una colina, en 1714-1725, y remodelado por el arquitecto F.-B.Rastrelli a mediados del siglo XVIII. Ante el Palacio, en una pendiente abrupta, se encuentra la Cascada Grande, formada por 64 fuentes que lanzan sus chorros de agua simultáneamente, creando una sensación de maravilloso espejismo, de ligereza aérea del Gran Palacio de Peterhof, que se divisa a través de la bruma de salpicaduras de las fuentes. La Cascada Grande está adornada con 255 esculturas de bronce doradas.

Todos los años, en verano, en Peterhof se celebra la tradicional fiesta de las fuentes, que atrae a numerosos visitantes.

 

Vea también los sitios:
http://www.peterhof.org/index1.html
http://smia.boom.ru/fontan.htm
http://peterhof.narod.ru/foto/phold/phold.html
http://www.spb300.com

Peterhof, residencia predilecta de Pedro el Grande
Por Olga Sobolevskaia, analista de RIA "Novosti"

Al sentirse fatigado por su papel de estadista, que se ocupaba de fortalecer el Imperio Ruso y su posición en Europa, el zar ruso, Pedro el Grande (1672 - 1725), se dirigía a toda prisa a Peterhof, su residencia predilecta, situada a la orilla del golfo de Finlandia. Al observar el vasto espacio acuático de las ventanas del palacio, llamado "Monplaisir" ("Mi placer"), al pasear por sus implacables alamedas, al sorprender a sus destinguidos huéspedes extranjeros con numerosas fuentes, lujosa decoración del palacio y otros milagros de Peterhof, el monarca ruso se sentía orgulloso de su "paraíso marítimo".

Su orgullo no carecía de fundamento, pues el palacio rivalizaba con los de Versalles, Potsdam y otras residencias de reyes europeos. Peterhof, que quiere decir en alemán "Palacio de Pedro", se convirtió en una de las perlas de Petersburgo y símbolo de gloria de Rusia.

 

La Cascada Grande

Se encuentra sobre una pendiente abrupta ante el Gran Palacio de Peterhof. Sorprendente por su belleza y envergadura, se considera única en su género. Comprende 64 fuentes, tres cascadas y la Gruta Grande. La adornan 27 estatuas monumentales, 29 bajorrelieves, 150 esculturas menores

La construcción de Peterhof comenzó en 1710, casi al mismo tiempo, que la de fortaleza marítima de Kronstadt. El primer palacio de la residencia fue "Monplaisir", construido en el estilo holandés, de donde el monarca contemplaba la construcción de la fortaleza. Pedro el Grande, un zar titán, tanto en sus ideas, como en sus hechos, quería "dejar a la zaga" a Europa en todos los dominios. Fue por eso, porque "Monplaisir" no fue ni es el único palacio de la residencia. El zar tenía unos planes grandiosos respecto a su residencia, reforzados por los éxitos de Rusia en la guerra contra Suecia (1700 - 1721), que permitían a Rusia consolidar su posición en el mar Báltico.

Pedro el Grande, para aquel entonces un conocido constructor, que había creado la flota, la ciudad de San Petersburgo, y, lo más importante, una nueva Rusia, trabajó en su proyecto con esmero, trazando en persona planos de los palacios y enviando a Rusia árboles de todos sus viajes al extranjero. Tilos de la residencia son oriundos de Holanda, agracejos y rosas, de Polonia y la actual Estonia, cedros, de Siberia y manzanos, de la derrotada Suecia.

 

 

La fuente "Cálice"

Al joven Pedro, cuando viajaba por Europa, le cautivaron sus fuentes y canales, por lo que decidió construir en Peterhof impresionantes fuentes con estatuas de plomo dorado, mármol y alabastro, en las que trabajaron los mejores autores de Rusia y Europa. Las estatuas fueron fundidas en San Petersburgo y Roma. En 1716, vino a decorar Peterhof el famoso arquitecto francés Jean Batiste Leblond, que diseñó también el "plan acuático", o sea, el sistema de abastecimiento de agua de la principal cascada, la Grande. Muchos de los proyectos, aprobados por Pedro, fueron desprendidos. El zar tuvo que consentirlo.

En agosto de 1721, el "milagro acuático" llegó a ser realidad y Peterhof se llenó del incesante murmullo de las fuentes. Dos años después se celebró la abertura del "paraíso marítimo". Pedro, sus allegados y huéspedes acudieron a Peterhof camino de Kronstadt, donde habían presenciado la parada naval. En la residencia le esperaba un espectáculo no menos espléndido: fuentes y cascadas, estatuas de dioses y héroes, pabellones y glorietas e infinitos fuegos artificiales.

 

La Cascada Grande

Peterhof era un lugar, lleno de milagros, durante muchos años. En una de sus grutas el zar ordenó instalar  las campanas de cristal que bajo los chorros de agua que caían sobre ellas emitían un sonido melódico. Los visitantes del palacio quedaban sorprendidos por el jardín chino con las plantas raras y los peces adiestrados en el estanco y las fuentes hechas con tanta maestría que parecían naturales. Claro está, que los descendientes de Pedro hacían, cuanto podían para enriquecer la residencia.

No obstante, en el siglo XX el palacio vivió una época increíblemente dura. Durante la Segunda Guerra Mundial, San Petersburgo, llamado a la sazón Leningrado, fue sometido a 900 días de asedio y bombardeo diario. Una parte de los tesoros de Peterhof, entonces ya museo, fue destruida, otra parte, llevada a Alemania. Así, del lujoso Gran Palacio de Peterhof, en la decoración del cual había trabajado a mediados del siglo XVIII el genial Bartolomeo Rastrelli, y que combinaba los rasgos del arte ruso y del barroco, quedaron sólo las paredes. Fue robado el grupo escultural "Neptuno" que constaba de 30 estatuas y elementos decorativos.

En 1947 el "Neptuno" fue devuelto al museo. En la residencia comenzaron trabajos de restauración y poco después, gracias a los esfuerzos de los especialistas soviéticos, a los palacios regresó su antiguo esplendor. Luego la UNESCO insertó Peterhof en la Lista de Patrimonio Mundial (http://whc.unesco.org/patrimonio.htm).

 

La fuente "Sansón"

El elemento central de la Cascada Grande, “Sansón desquijarando al león”, es la fuente más grande de Peterhof (el chorro de agua se eleva a 20 metros). Simboliza la victoria de Rusia sobre Suecia en la batalla de Poltava, que se libró el 27 de junio de 1709, en el día de San Sansón. Y como el león forma parte del escudo nacional de Suecia, el sentido alusivo del grupo escultórico es evidente.

Hoy día en la ex residencia de Pedro el Grande se ubica un museo de colecciones y sus salas están repletas de rarezas provenientes de colecciones privadas. Los habitantes de la ciudad donaron al museo cuadros de los pintores famosos como Iván Aivazovski, Iván Shishkin, Mijaíl Nésterov, Nikolái Roerich, muebles antiguos, joyas y objetos de porcelana. Cada año en Peterhof se organizan fiestas de fuentes, en honor de Pedro el Grande, primer dueño de una de las residencias europeas más bellas.

 

 

 

El Gran Palacio de Peterhof

 
 

El parque superior

 
 

La fuente "Adán"

 

 

La fuente "Eva"

 

 

El palacete Marly

 

 

El pabellón "Ermitage"

 
 

Psique y el Amor

 
 

La cascada "Leones"

 

 

El pabellón de baños

 

 

El pabellón de Catalina

 

 

El Cottage

 
 

La fuente “Pirámide”

 

 

El palacio de Monplaisir

 

 

La fuente romana

 

 

El pabellón de viajes de Pedro I

 
 

Entrada al palacio

 
 

La fuente "Tritón"

 
 

Montaña de Ajedrez (Cascada de los Dragones)

 
 

La fuente "El Sol"

 
 

Una foto para recuerdo